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Sense
Captación no intrusiva

El primer paso de IN-SIGHT: dar voz al material rodante legacy. Pods IoT acústicos y vibracionales captan la condición real del vehículo desde el bogie y las puertas, sin modificar el tren ni acceder al TCMS.

Qué es "Sense"

Sense es la capa de adquisición de IN-SIGHT: el conjunto de sensores que convierten el comportamiento físico del vehículo —vibración, temperatura y firma acústica— en datos medibles. Es el punto de partida de toda monitorización predictiva: sin una señal fiel a la condición real del activo, ningún algoritmo posterior puede anticipar un fallo.

El reto en flota legacy es que estos vehículos no tienen TCMS ni bus de datos accesible. IN-SIGHT lo resuelve con sensórica autónoma adosada: cada Pod mide en el punto de interés y transmite por su propio canal, sin depender de la electrónica del tren.

No intrusivo por diseño: Instalación en menos de 4 horas por vehículo, sin herramienta especial, sin cortar cableado y sin tocar ningún circuito de control. El tren sigue certificado y en servicio.

Cómo lo realiza IN-SIGHT

La captación se reparte entre dos unidades especializadas, colocadas donde nacen los fallos más frecuentes de la flota de corta y media distancia:

  • Pod A — Bogie: IMU MEMS de 6 ejes y sensor de temperatura sobre bastidor, eje o caja de grasa. Captura aceleración triaxial hasta 6.667 kHz para vigilar rodamientos, ruedas y dinámica de marcha.
  • Pod B — Puertas: Vibración y acústica en el mecanismo de puertas, la principal causa de incidencias operativas en metro y cercanías.
  • Alimentación autónoma: Bus auxiliar de 24 V mediante convertidor DC/DC aislado o batería LiFePO₄, sin intervenir en la red eléctrica del vehículo.
  • Fijación reversible: Base magnética más tornillo M6; desmontable sin dejar marca, apta para flota en alquiler o leasing.

En la práctica ferroviaria

En un taller real, instrumentar un vehículo con Sense significa una intervención de medio turno: el técnico fija los Pods en los puntos definidos por el plan de instrumentación, verifica la señal y devuelve el tren a circulación el mismo día. No hay homologación de software embarcado ni riesgo para la seguridad operacional, porque el sistema es completamente pasivo respecto al tren.

A partir de ese momento el vehículo emite una corriente continua de datos de condición. Lo que antes era un punto ciego —un bogie o una puerta cuyo estado solo se conocía en revisión programada— pasa a estar monitorizado de forma permanente.